"Varela Labrada: con DeLaval y a lo grande"

Esta explotación lucense cuenta con un total de 4 robots de ordeño V300 de DeLaval con los que están obteniendo unas medias de producción que ya superan los 42 litros/vaca/día

pasillo_infogr-.jpg

Varela Labrada

Barxa, Santa Locaia (Castro de Rei, Lugo), España

Varela Labrada

TIPO DE RODEO

Vacas

TAMAÑO DEL RODEO

160

Cuarenta días separan la instalación del primer y el último robot en Varela Labrada. Visitamos esta explotación una semana después de la puesta en marcha de la cuarta unidad para conocer de primera mano cómo están llevando el proceso de adaptación y las razones de un cambio de tal envergadura.

boquilla_predipping-.jpg

Gabriel, el propietario de la ganadería Varela Labrada, es un hombre con las ideas claras. Así nos lo cuenta al explicarnos que no tuvo demasiadas dudas cuando decidió que había llegado el momento de sustituir su antigua sala, una 2x8 de ordeño trasero, por unos robots de ordeño. “El cambio fue grande, pero cuando la sala se empezó a quedar pequeña y llegó el momento de elegir si cambiarla por otra o comprar robots, me decidí por lo segundo”, explica.

“Sabía cómo trabajaba este distribuidor, conozco a Miguel desde hace tiempo y me gustaba el sistema de ordeño que tiene este robot, la preparación de la vaca y la colocación del nuevo modelo, que es muy buena”, contesta en relación a por qué escogió un DeLaval.

“Empezamos a hablar con él de los robots hace ahora un año para saber qué quería hacer, qué planes tenía”, cuenta Miguel Gómez, distribuidor de DeLaval en la zona de Meira. “Después programamos visitas a granjas lo más similares posible a lo que Gabriel quería, para que pudiese ver un poco cómo funcionaba, y eso terminó de decidirlo”.

En concreto, los factores decisivos que nos mencionan en Varela Labrada son la posibilidad de ordeño manual y el contador de células somáticas.

“A él le interesaba sobre todo poder hacer el ordeño manualmente en la máquina y el contador de células somáticas en línea, que le ofrecía mucha información relevante, ya que envían leche para una quesería y querían tener un control exhaustivo sobre las calidades de sus animales”, cuenta el distribuidor. Además, en esta explotación incorporaron en los cuatro robots una cámara de condición corporal BCS para poder tener totalmente monitorizadas a las vacas.

Instalación de los 4 robots

A principios de septiembre, comenzaron las obras de instalación de la primera de las unidades y, en la primera semana de octubre, ya tenían montado el cuarto y último. Durante esos 40 días, el proceso de transición de la sala al robot fue muy rápido: “Prácticamente comenzaron todas juntas. Las del primer robot empezaron un poco antes, porque todavía estábamos acondicionando la granja al cambio, pero, como para poner el cuarto ya tenía que sacar la sala de ordeño, a lo largo de ese mes tuvieron que empezar todas con el robot”, cuenta Gabriel, quien destaca que no tuvo que eliminar ninguno de los animales.

Con unas 160 vacas en ordeño con tráfico libre divididas en 4 lotes durante nuestra visita, el objetivo de la explotación es, a corto plazo, llegar a las 200 en producción, 50 en cada robot. “De los 300 animales con los que contamos a día de hoy, hay 160 en ordeño, pero tenemos otros 30 que he secado precisamente pensando en los robots”, explica.

Hablando de los primeros 15 días de transición, tanto el propietario como el distribuidor cuentan que son “complicados” porque implican bastantes horas extra en la explotación, pero, al tener un censo de animales no muy grande por máquina, pudieron sobrellevarlo sin problemas. “Y ahora, desde que llevo un mes y ya con el cuarto robot instalado, veo que la cosa empieza a funcionar parecido a como quiero que funcione”, añade Varela.

El reto: mejorar lo sobresaliente

Antes de la robotización, Varela Labrada ya era una explotación destacada, por lo que, en este caso, el desafío de DeLaval era mantener el listón alto. “Aquí el gran reto fue que esta es una explotación que ya hacía 3 ordeños con unas calidades muy altas y unos niveles de células somáticas y bacteriología muy bajos. Pero en estos dos meses que llevamos funcionando los requisitos que nos pedía el cliente se están cumpliendo, e incluso se han mejorado otros aspectos”, señala Gómez.  Efectivamente, una semana después de la instalación del último robot los datos ya eran muy destacables: “La media de producción en tanque ahora es de 42,5 litros, con un 4 % de grasa, un 3,30 % de proteína y un recuento celular que está entre las 130.000 y las 150.000 cél./ml”, enumera el propietario.

Hablando de la experiencia hasta el momento, Gabriel también se muestra satisfecho: “Todavía estamos empezando, pero yo veo que los empleados están más contentos, que al final son los que se encargaban del ordeño, y desde que empezamos con el cuarto robot está todo más tranquilo, yo creo que las vacas están mejor. En cuanto a mi bienestar, ya he empezado a notar algo el cambio, es verdad que estoy menos agobiado que antes”, añade, contento.

Adaptación y formación

“Para nosotros el soporte estos días es muy importante”, asegura Varela. “Porque, por ejemplo, con el DelPro todavía estamos empezando y tiene mucha información, hay mucho que mirar, pero me estoy adaptando bien”.

El DelPro Companion se une así al MyFarm, la aplicación de escritorio con la que ya trabajaban en la granja, para permitirles realizar el trabajo de ordenador desde la propia nave: “Podrán mirar animales, sacar informes de preñez, o lo que quieran, desde su teléfono, sin tener que pasar por la oficina”, explica el técnico de DeLaval. “En este sentido, quizás la mayor dificultad de comenzar con el robot es que tu trabajo ya no está tanto en el foso de una sala de ordeño como en una mesa, delante de un ordenador, y que tú gestiones bien los datos que el sistema te está aportando todos los días es lo que va a hacer que funcione bien o no la máquina”, añade.

Ese es uno de los motivos por los que, durante los primeros días, el soporte debe ser continuo: “La primera semana casi estábamos las 24 horas del día con el cliente, dando apoyo y formación. En Varela Labrada solo nos quedaría dar una pequeña formación a los empleados, porque van a ser

los que lleven el día a día de la granja, pero como ahora todo el mundo está acostumbrado a manejar un teléfono inteligente, y van a tener todas las aplicaciones en sus móviles, va a ser una transición sencilla”, dice Gómez.

Conozca más

Leer historias similares

Contacte su distribuidor DeLaval

Para consultas generales