Lope de Meredo

Un robot DeLaval VMS™ V300 para trabajar mejor y decidir con más control

En Ganadería Lope de Meredo, Juan Antonio Santamarina dio el paso al robot de ordeño en 2022 tras años pensando en el cambio y después de sufrir problemas con la mano de obra. Hoy trabajan con un DeLaval VMS™ V300, en tráfico libre, además de con el DeLaval OptiDuo™ y con nodriza, cepillos y ventiladores de DeLaval. Su objetivo no era crecer, sino simplificar el trabajo, reducir dependencia y ganar control sobre la granja.

“Si hoy me tuviesen que llevar el robot, las vacas se irían con él. Pueden traer el camión y llevárselo todo”. La frase de Juan Santamarina resume bien su satisfacción con el cambio al ordeño robotizado.

En Lope de Meredo venían de una sala 2x5 de DeLaval y, al arrancar el DeLaval VMS™ V300 pasaron de 82 vacas en ordeño a 63 para ajustarse a un solo equipo. Hoy ordeñan 66 vacas y se mueven entre 39 y 40 kilos de producción por animal al día, con un 3,95-4 % de grasa y un 3,50 % de proteína. Concretamente, en el cambio de la sala al robot Juan calcula que han subido “unos seis kilos por vaca y día”.

Cambios pensados para simplificar tareas
La decisión definitiva llegó en 2021. “Yo lo que tenía claro era que no quería seguir ordeñando en sala y menos con obreros. Además, tampoco soy de los que les gusta ordeñar”. Empezó entonces a visitar granjas y a comparar marcas. La elección de DeLaval, dice, tuvo dos claves: “Escogí DeLaval por el servicio técnico. Esa fue la primera razón.
Y después, por la manera que tiene de colocar. La pezonera de limpieza es una parte fundamental de este robot”. Ahí coincide Isabel González, responsable de instalaciones de Hermanos Fernández y experta asesora de DelPro.

Recuerda que el DeLaval VMS™ V300 incorpora una quinta pezonera de preparación y que, además, trabaja con cuatro medidores independientes para analizar cada cuarto de forma individual, una de las bases técnicas con las que DeLaval enfoca la salud de ubre y la calidad de leche.

En esta granja buscaron una instalación sencilla. Juan no quería grandes obras: “Prácticamente no hicimos obra civil: solo la base del robot y después el cierre”. Esa decisión llevó también a una configuración poco habitual para DeLaval: un robot sin foso y en tráfico libre. Isabel explica que, para complementar ese sistema, instalaron unos portillos que permiten improvisar una pequeña sala de espera cuando hace falta acercar vacas retrasadas.

El propietario de Lope de Meredo tenía claro que no quería pasar a dos robots, así que redujeron censo y reorganizaron la granja para ajustarse a la capacidad que permite una sola unidad. La decisión, asegura, “salió rentable”.

También cambió la base alimentaria: dejaron de comprar alfalfa, pasaron a ser autosuficientes y hoy trabajan con silo de hierba, silo de maíz y pienso (en carro están comiendo 7 kg y en robot, 7,5 kg). “Redujimos un montón el coste de alimentación y encima aumentamos la producción”, subraya.

Una transición sin prisas 
La adaptación al robot tampoco fue una carrera. “Yo no tenía prisa”, cuenta Juan. Durante seis semanas mantuvieron a las vacas a pienso y no arrancaron hasta que le pareció que estaban entrando como debían. El 27 de febrero de 2022 empezaron con medio rebaño en sala y el otro medio ya en robot; esa misma tarde, pasaron todas las productoras al robot y la sala no volvió a ponerse en funcionamiento. 

Cuatro años después, el balance es claro. “Las vacas están mucho más tranquilas y nosotros tenemos menos trabajo físico, aunque sí hay más tareas en el ordenador”, reconoce. La rutina en general ha cambiado: menos esfuerzo repetitivo y más tiempo revisando alertas, fundamentalmente las relativas a salud y reproducción.

Como su antigua sala era básica, todo el aprendizaje digital llegó con el robot. “Hoy, sin él, nos resultaría imposible gestionar la granja”, asevera. En ese salto, DeLaval DelPro™ se ha convertido en una herramienta central de trabajo, mientras que DeLaval Plus añade análisis y predicciones para afinar decisiones. 

Juan destaca también la regularidad de ordeño: “En incompletos rondamos el 2 %, con muchos periodos con un 0 %. En ese sentido, tampoco tenemos ningún problema”.

DeLaval OptiDuo™, ventilación y bienestar
Junto al DeLaval VMS™ V300, Lope de Meredo ha ido incorporando más equipos de la marca. En diciembre de 2025 instalaron el DeLaval OptiDuo™ “por quitar algo de mano de obra y porque también trabaja de noche, cuando nosotros no estamos aquí”. Tras su instalación, Juan no tardó en apreciar el aumento en la ingestión: “Por la mañana, cuando llegas, tienen casi todo comido”.

Isabel González destaca que, efectivamente, en granjas con robot el DeLaval OptiDuo™ suele favorecer el movimiento nocturno de las vacas. Además, esta herramienta no solo arrima, sino que remezcla y airea la ración gracias a su doble sinfín patentado, evitando que se compacte y ayudando a mantenerla homogénea.

La granja cuenta, así mismo, con una nodriza DeLaval, la primera máquina que compró Juan y que sigue utilizando con leche de vaca; con dos cepillos rotativos, de los que renovaron uno en 2023; con siete ventiladores grandes instalados entre 2022 y 2023, además de uno pequeño sobre el robot, y con una arrobadera de la marca.

Datos de la granja

Localización: Vegadeo (Asturias)
Propietario: Juan Antonio Santamarina Rodríguez
Vacas en ordeño: 66
Media de producción: 40 kilos/vaca/día
Porcentaje de grasa: 4 %
Porcentaje de proteína: 3,5 %
Recuento celular: 190.000 céls./ml

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